Seguridad y confianza
Fluvo no pide claves bancarias y no puede mover tu plata.
Desconfiar de un software que no conocías es lo correcto. Aquí está lo que puedes verificar, y lo que nos falta.
Tu banco
Aquí vive tu plata
- La mueve quien tú autorizaste en el banco, con las claves del banco.
- Fluvo no tiene ahí usuario, ni clave, ni autorización para debitar.
No hay ningún cable entre las dos
Fluvo
Aquí vive el registro
- Lo que entró, lo que salió y cuánto le toca a cada bolsillo.
- Nada de lo que pase aquí mueve un peso allá.
Esquema, no una pantalla.
Lo más importante
Lo que Fluvo no puede hacer con tu plata
No pedimos claves bancarias
No existe la pantalla donde escribirlas. No es una recomendación: no hay dónde.
No tenemos permiso para mover dinero
Fluvo anota y organiza: no transfiere, no debita, no paga.
No somos una entidad financiera
Tu plata nunca pasa por una cuenta nuestra, ni un día.
¿Y lo de cuadrar con el banco? Bajas el extracto de tu banco y lo subes a Fluvo. Nunca entramos a tu cuenta.
Quién está detrás
Fluvo se construyó para una empresa, no para un mercado
El fundador construyó Fluvo para su propia empresa colombiana de cosméticos: ninguna herramienta le decía cuánta de la plata de su cuenta era suya. Ahí se usa a diario, con dinero de verdad.
Hoy hay una sola empresa usándolo: aquí no hay pared de logos ni casos de éxito.
Qué puedes verificar hoyOcultar el detalle
Te atiende quien construyó la aplicación, sin centro de llamadas en medio. Y empiezas con 14 días de prueba con acompañamiento, sin permanencia.
Lo que todavía no puedes verificar: el nombre de esa empresa. No tenemos su autorización escrita para nombrarla, y no vamos a nombrarla sin ella. El día que la tengamos, aparece aquí.
Dentro de tu empresa
Quién ve qué
Delegar no es dar la clave del banco: es dar acceso a un bolsillo —una división de tu misma cuenta, como los que tu banco le da a la cuenta personal, pero para la de la empresa.
Lo que no le asignaste, no existe para esa persona
El filtro está en el servidor, no en la pantalla.
Cada empresa, separada de las demás
Un mismo correo maneja varias; ninguna ve la de al lado.
Cuatro roles, y ninguno es «el que aprueba»
No hay botón de aprobar, y es a propósito.
Queda escrito quién registró cada movimiento
Con nombre y fecha. Los cambios de bolsillos, permisos y usuarios llevan su propio registro.
El mes cerrado se cierra con candado
Ahí nadie crea, edita ni borra, tampoco el administrador. Reabrirlo es una decisión suya, aparte.
Las facturas que pegas no quedan en internet
Almacenamiento privado, sin dirección pública que se pueda reenviar.
Qué ve exactamente cada rolOcultar el detalle
Administrador, editor, colaborador y visor. A cada persona le asignas las cuentas y los bolsillos que puede ver. El colaborador ejecuta los pagos que ya dejaste previstos, pero no cambia la configuración. Si un bolsillo queda corto, el sistema frena y obliga a confirmar que va a quedar en rojo, y ese rojo queda registrado con nombre.
Tus datos
Tu información es tuya
La bajas en CSV cuando quieras
Salen en CSV, el archivo que Excel abre. Los baja quien administra.
Si te vas, tienes 90 días
La conservamos completa para que la bajes, y después se elimina.
Nadie la usa para otra cosa
No se vende ni se comparte para publicidad.
Dónde vive todo y cómo está protegidoOcultar el detalle
El tráfico va cifrado (HTTPS). La base de datos no está abierta a internet: solo la alcanza la aplicación, desde dentro de su red, y se respalda. Todo vive en Amazon Web Services, en servidores de Estados Unidos; esa transferencia está declarada en la política de tratamiento de datos, porque la ley colombiana exige avisarla.
Sin letra menuda
Lo que no tenemos
No hay doble factor de autenticación
Entras con correo y clave, o con un código de un solo uso que te llega al correo. Lo que no hay es un segundo paso en el celular: si tu empresa lo exige para aprobar un proveedor, hoy Fluvo no lo cumple.
No tenemos certificaciones de seguridad de terceros
Ni ISO 27001, ni SOC 2, ni un sello de nadie. Lo que hay es lo que está escrito en esta página.
Si alguna es un requisito para tu empresa, dínoslo: te decimos de frente si Fluvo te sirve.

Pregúntanos lo que no está escrito aquí
Media hora con quien construyó la aplicación, para las dudas de seguridad de tu equipo.