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Qué resuelve

Vendes bien y aun así no hay plata en la cuenta.

Los cinco problemas del dueño que factura bien vienen del mismo sitio: una cuenta de banco es un solo número contestando cinco preguntas. Fluvo la divide en bolsillos —como los que tu banco le da a la cuenta personal, pero para la de la empresa— y reparte cada ingreso el día que entra.

No proyectamos tu flujo de caja ni adivinamos el mes que viene. Y no pedimos acceso a tu banco: Fluvo no mueve tu plata.

Problema 01

«El contador me dice que hubo utilidad, pero no sé dónde está.»

La utilidad se anota cuando facturas, no cuando te pagan.

Dónde quedó la utilidad del mes

$ 38.000.000

  • En caja$ 6.400.000
  • En la bodega$ 19.200.000
  • En la calle$ 12.400.000

Cifras de ejemplo: Fluvo calcula la caja; el inventario y la cartera los cargas tú.

Qué hace Fluvo

Pone la caja en su propio renglón, calculada peso por peso con lo que registras. Ese número no se opina.

El balance y el estado de resultados de caja vienen apagados: los enciende el administrador y antes hay que clasificar los bolsillos. Y nada de esto es contabilidad ni va a la DIAN.

Qué más enreda la cuenta

El IVA que les cobras a tus clientes se ve como saldo, pero no es tuyo ni es utilidad.

Problema 02

«Me gasto la plata de la nómina o de los impuestos pagando facturas.»

La plata entra a diario y los compromisos llegan de golpe: el saldo se ve holgado, pero es lo que le debes a la DIAN, a tu gente y a tus proveedores.

Si un mes queda corto, el bolsillo de monto fijo se pone al día

Nómina · meta del mes

$ 17.900.000

Este mes entró menos de lo normalAtraso $ 5.500.000

Llevas el 69% de la nómina apartada.

Entra el siguiente pagoPrimero, el atraso

Los bolsillos de monto fijo se llenan antes que los de porcentaje.

Qué hace Fluvo

Aparta el día que entra la plata, no el día que toca pagar. Al pagar ves el bolsillo: la pregunta deja de ser «¿hay plata?» y pasa a ser «¿hay plata de esto?».

Qué ves en la pantalla de inicio

El primer número es el disponible real: el saldo menos los pagos que ya anotaste y no has ejecutado.

Un pago vencido o un bolsillo en rojo te aparecen ahí. Los avisos viven dentro de la aplicación: no llegan por correo ni por WhatsApp.

Problema 03

«Tengo miedo de sacar utilidades porque no sé si descapitalizo el negocio.»

Estás contestando tres preguntas con un solo número: el saldo de hoy incluye el IVA sin pagar y la nómina de la quincena que viene.

Lo que te dice el banco

$ 84.320.000

Ya tiene dueño $ 70.450.000

IVA, nómina y facturas por pagar. Sigue en tu cuenta, pero no es tuyo.

Tuyo de verdad $ 13.870.000

El 16% del saldo. Es el número con el que puedes decidir hoy.

Qué hace Fluvo

La utilidad se acumula en su propio bolsillo, y le entra plata en cada reparto cuando lo demás ya quedó cubierto. El retiro sale de ahí y queda registrado como plata que sacaste tú, no como un gasto.

Lo que Fluvo no hace

No calcula cuánto puedes sacar, y no va a haber un botón que lo diga: eso depende de tus deudas y de tus planes. El cuánto y el cuándo los decides tú con tu contador; llegas a esa conversación con tres números en vez de uno.

Problema 04

«Todos los gastos los tengo que aprobar yo, hasta las servilletas.»

Como el saldo no dice qué parte se puede gastar, «¿pago esto?» solo lo puede contestar quien sabe todo lo que viene: tú.

En Fluvo no hay botón de aprobar, y es a propósito

Un circuito de aprobaciones no quita el cuello de botella: le agrega pasos.

El límite frena, no impide: si alguien va a dejar un bolsillo en rojo, el sistema lo detiene y lo obliga a confirmarlo, y ese rojo queda en tu pantalla de inicio con su nombre. Un muro se salta por WhatsApp, y de eso no queda rastro.

Qué hace Fluvo

Decides una vez cuánto tiene cada bolsillo y quién lo toca. Tu equipo paga de ahí sin llamarte, y cada pago queda con nombre, fecha y hora.

Qué puede hacer cada quien

El colaborador ejecuta los pagos que ya dejaste previstos: no mueve plata libremente ni cambia la configuración.

Los pagos se anotan con monto y fecha, y no tocan el saldo hasta que se ejecutan.

Cada pago puede llevar su factura pegada. Es opcional.

Problema 05

«No delego el dinero porque temo que me roben.»

Lo que falta no es confianza: es rastro. Sin rastro, un error de digitación se ve igual que un robo.

Fluvo no tiene acceso a tu banco

No pedimos claves y no podemos mover un peso. Lo que delegas es el registro y la decisión del día, no la capacidad de vaciarte la cuenta.

Qué hace Fluvo

  • Cada persona ve solo lo suyoLos permisos son por cuenta y por bolsillo.
  • Cuatro roles, no dosAdministrador, editor, colaborador y visor.
  • Quién registró cada movimientoCon nombre y fecha. Corregir es editar; borrar solo se puede en un mes abierto.
  • Cierre de mes con candadoCon el candado puesto nadie toca ese mes, tampoco el administrador. Quitarlo es decisión suya, aparte.

Lo que se pregunta enseguida

¿Tengo que abrir una cuenta de banco por cada bolsillo?
No. La misma cuenta que ya tienes: la separación es por software y tu plata no se mueve a ninguna parte.
¿Se integra con mi ERP o con mi software contable?
No, y no tenemos fecha para eso.

¿Cuánta de la plata que tienes hoy es realmente tuya?

Te mostramos tu propia caja en una llamada de 30 minutos, con tus números.